FMHOY - Fuerteventura
Leyendas

"La llegada de la Virgen de los Reyes"

Esta historia comienza un frío día de invierno de 1546, en La Dehesa de la isla de El Hierro. Unos pastores pastaban con su rebaño cuando la proximidad de un barco llamó su atención. Con curiosidad y extrañeza, decidieron situarse en una zona en la que podían contemplar todos los movimientos de los tripulantes. El velero navegaba dirección el oeste y traspuso a la punta de Orchilla. Sin embargo, a los pocos minutos el barco giró sorprendentemente y volvió sobre su propia estela para adentrarse de nuevo en el Mar de las Calmas. Esto no pasó desapercibido entre los pastores, que ante tal cambio de dirección no dudaron en acercarse aún más para tratar de entender qué quería hacer ese barco y su tripulación. Tras una segunda intentona de los marineros, el viento volvía a girar y hacía que de nuevo el barco retornara a la bahía. Así sucedió una y otra vez, sin que nadie entendiera lo que allí estaba sucediendo, pero los pastores quisieron ir más allá.

Confusión

La llegada de la Virgen de los Reyes

Este comportamiento tan raro llevó a los aborígenes a avisar al alcalde, que en aquel entonces era Bartolomé Morales. Ante la explicación de sus vecinos, Bartolomé no dudó en acercarse al día siguiente, pero lo hizo acompañado de un grupo de personas armadas, ya que no sabían cuál era el objetivo de ese barco. Los marineros estaban igual de confundidos y decidieron, pese al peligro, lanzar una barca al mar y acercarse a hablar con los isleños. Tras una larga charla y de contarles lo que les estaba ocurriendo, decidieron regresar todos a sus quehaceres. Pero la lucha contra ese viento circular duró días y semanas, con la nave yendo y viniendo una vez tras otra. .

Intercambio

Cuando el agua y los alimentos de a bordo se acabaron, el capitán del barco llamó al alcalde para que les vendiese comida. Pero no tenían dinero con el que pagar esos productos, por lo que le ofreció la imagen de la Virgen María que tenía. Pronto sellaron el trato. Entonces comenzó a soplar una brisa que impulsó el barco y surcó de nuevo los mares, mientras que los herreños depositaron la imagen en una de las cuevas del Caracol. El acuerdo se cerró el 6 de enero de 1546 y en memoria a ese día los pastores decidieron ponerle el nombre de Virgen de los Reyes. ¿Fue el viento? ¿Quizá la virgen mandaba señales a los marineros para que la dejaran en la isla? Nunca se sabrá, pero la Virgen de los Reyes es hoy en día una imagen venerada y reconocida por todos los herreños.

NOS GUSTAN